El jueves 15 de octubre encontraron sin vida
a Sandra Soledad García, una comerciante de 28 años que desapareció en la
madrugada del miércoles tras concurrir a una fiesta a dos cuadras de su
vivienda, en Villa Trujui, partido de Moreno.
Sandra (28) era madre de dos hijos, producto
de una relación anterior, esposa de José Óscar Tolaba (50), pareja de hace tres
años, y comerciante, trabajaba en el kiosco con su marido.
El martes 13 por la noche fueron a una
reunión con amigos a 200 metros de su casa, en la que él se retiró antes. Luego
la fue a buscar a las 2 am, pero ella se quedó y José volvió solo.
Luego de varias horas desaparecida, su marido
realizó una denuncia en la comisaría 2ª de Moreno. Después de dos días de
rastrillajes por la zona y sin noticia alguna, recibieron un llamado al 911.
Los efectivos se presentaron al lugar del hecho y encontraron el cuerpo de
Sandra en un baldío a 150 metros de la casa.
El primer sospechoso fue su cónyuge, “ella
fue a una fiesta y nunca volvió”, además tardó en hacer la denuncia
correspondiente. Pero lo descartaron, tras su declaración y los allanamientos.
La autopsia indicó que la asesinaron con un
golpe fuerte en la cabeza, que causó muerte instantánea, y 38 puñaladas, la
mayoría en su cuello, post mórtem. Estaba boca arriba, semidesnuda, con
hematomas en las piernas, detrás de unas paredes sin edificar y una zapatilla
tapándole el rostro. Además encontraron la filmación de una cámara de seguridad
donde se muestra la contextura del mismo.
Gracias a la investigación, el viernes pasado
detuvieron a Gabriel Sebastián Sierra (23) como principal sospechoso del
crimen. El joven es la pareja de una amiga de Sandra, que fue a la misma fiesta y, al momento de
ser aprehendido, presentaba lesiones que indicaron signos de defensa propia por parte de la víctima.
El médico legista le extrajo muestra de ADN
para realizar un posterior cotejo, ya que los forenses investigan un posible
abuso sexual. Además, solicitaron análisis complementarios que demorarán unos
días.
De acuerdo a un relevamiento de las cámaras,
ubicadas en las cercanías donde hallaron el cadáver, captaron a un hombre que
reúne las mismas características físicas que el primer sospechoso y detenido.
Será indagado por el fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 8 del
Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, el mismo le imputa el delito
de ¨homicidio agravado¨.
La imagen que difundieron el viernes 16 en
las redes sociales, del femicida parado frente a la víctima, “si vos lo viste,
llama al 911”, llegó en manos no sólo de las autoridades, donde decretaron la
liberación inmediata de los dos acusados, sino Carolina, hermana del asesino.
Carolina asocia la foto con su hermano,
Daniel, ya que estuvo preso por otra causa y la noche del hecho, porque a su
casa llegó con la ropa ensangrentada pero, según él, tuvo una pelea callejera.
Así que, le pidió a la madre que lave todo mientras se bañaba.
A su vez, la testigo hace actividad física al
aire libre con la prima del primer acusado y en la charla, donde ella comenta
que está preocupada por el primo porque no es el culpable, Carolina afirma que
es Daniel.
Luego, vuelve a su hogar para buscar los
documentos y declarar ya que, “el chico que estaba detenido era inocente”. En
ese instante, se encuentra con el femicida y el mismo niega rotundamente que el
de la foto sea él y que iría a la comisaria para evitar cualquier tipo de
sospecha, pero no fue así porque se dio a la fuga.
Cuando Carolina declara, los efectivos
realizan el allanamiento en su casa buscando entre sus pertenencias el adoquín
y el arma blanca que termina siendo una tijera.
Los forenses están trabajando con los últimos análisis y la policía sigue en la búsqueda del prófugo.

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