Se estrenó la segunda temporada de la serie de superhéroes en Netflix. En ella los siete jóvenes deberán salvar el mundo una vez más en una época totalmente distinta.
Por Sergio Daniel Fernández
No hay que
negar que los superhéroes están de moda. Por eso Netflix sufrió un vacío cuando
perdió los derechos de tener a los grandes héroes de Marvel, propiedad de
Disney y que están solo reservados para Disney +,streaming que llegará en
noviembre a nuestro país. Sin embargo, la plataforma más popular de los hogares
argentinos y del mundo, encontró en The Umbrella Academy su huevo de oro. Esta
es una fiel adaptación de un cómic creado por Gerard Way, que también es el
cantante de la banda My Chemical Romance.
Pero
recapitulemos de qué trata: la serie narra los conflictos de siete hermanos no
biológicos convertidos en superhéroes disfuncionales. Son el fruto del extraño
caso de mujeres que dieron a luz sin estar embarazadas. Un excéntrico y
clasista millonario los adopta y explota sus facultades especiales, que van de
la fuerza bruta a la capacidad para reconvertir el tiempo.
La
originalidad de la serie (y de la historieta) radica en que sus personajes
presentan características totalmente distintas a como se nos tiene
acostumbrado. No son perfectos como los son el Capitán América o Batman sino
que estos paladines del bien tienen sus traumas y conflictos sin resolver que a
medida que salvan el mundo, buscan poder sanar esa heridas internas que sufre
cualquier ser humano.
En esta
segunda temporada, el grupo viaja en el tiempo a Dallas, Texas, en plena década
de 1960. Pero el problema es que cada uno llega en un tiempo distinto a lo
largo de tres años. Por lo tanto, es así que Alison (Emy Raver Lampman) se ve metida en una batalla
por los derechos civiles de las personas negras. Luther (Tom Hopper) es luchador clandestino
para un mafioso. Diego (David Castañeda) termina en un psiquiátrico. Vanya (Ellen Page), la villana de la
primera temporada, vive con una familia en donde se encuentra cómoda y es
querida. Mientras que el excéntrico Klaus (Robert Sheehan), se transforma en un importante gurú
espiritual siempre acompañado del fantasma Ben (Justin H. Min). Es así que la tarea de Cinco (Aidan Gallagher) es
buscar reagrupar a sus hermanos y, al mismo tiempo, evitar el fin del mundo
esta vez relacionado el asesinato de John F. Kennedy y una guerra nuclear entre
Estados Unidos y la Unión Soviética.
Con cada
capítulo se va generando la aparición de nuevos personajes que van creciendo de
forma orgánica sin por ello renunciar a algunos golpes de efectos vinculados a
lo que ya habíamos visto en la serie hasta ahora. De hecho, hay más de una
reaparición en la que se alterna el continuar con la historia de esos
personajes dando un giro de tuerca a lo que creíamos que sabíamos sobre
ellos.
La buena
música, una abundante comedia, los excelentes efectos visuales son de nuevo
parte irrenunciable de esa fórmula dorada. No faltan las referencias populares
('Star Wars', 'Expediente X', 'Batman') ni los grandes éxitos musicales de los
60: 'I'm a man', de Spencer Davis Group, o 'Sunny', de Bobby Hebb.
Es así que
The Umbrella Academy con tan solo 10 capítulos de más de 40 minutos cuenta una
historia atrapante de principio a fin y, en el cual, se espera una tercera
temporada que responderá muchas interrogantes no resueltas en esta.

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