Política.
Un nuevo
fenómeno que se instaló como verdad.
Las fake news es un
método de difamación que tiene como objetivo perjudicar la reputación de
alguien o instalar un tema en la opinión pública a través de las redes
sociales. Dicho fenómeno tiene tal impacto que ya es utilizado por los medios
tradicionales para tal fin.
Por
Nadia Rodríguez.
Las fake news nos
llamaron la atención porque están protagonizadas por instituciones o personajes
públicos que han hecho o dicho algo controvertido, o bien relatan hechos
sorprendentes.
Para lograr el objetivo
tiene que ser retribuida como noticias verdaderas y así conseguir una
polarización entre los usuarios de la red, de tal manera que el usuario pueda
re twittear o compartir esa información y sin saberlo se convierte en un
trolls.
La interacción entre
usuarios de una red social genera una estructura. Estas tornan legitimidad en
la red social, al producir una red con información que es anticipada y
asimilada por los distintos usuarios que intervienen en la propagación de los
mensajes.
Como en el libro de “Fake
news, trolls y otros encantos” de Natalia Aruguete y Ernestor Calvo, explican
que para que la difusión de fake news tenga éxito, se necesita romper con tres
consensos que son: la ruptura del consenso cognitivo, que invita a aceptar
enseguida la evidencia que apoyar nuestras creencias y a descartar aquella que
no es consistente con lo que queremos probar; la ruptura del consenso político,
que induce a emitir enunciados falsos para producir un daño al oponente y, por
último, el consenso ciudadano, que promueve que las creencias y la evidencia que
sostienen los enunciados se distingan entre comunidades.
Este fenómeno se vio
reflejado en los casos como Santiago Maldonado, el tarifazo, la candidatura de
Donald Trump y Bolsonaro, los cuadernos, infectadura, las elecciones de 2015 en
Argentina, los cuadernillos escolares, Panamá papers, Lava Jato, entre otros.
Las redes pueden
incrementar la polarización y afectar nuestras decisiones políticas aun cuando
no modifiquen nuestras preferencias políticas. Existen motivaciones políticas
por los que la gente difiere en su evaluación de la información que se le
presenta. En efecto, la política de las fake news debe ser entendidas no solo
como transmisora de información sino, además un acto performativo.
En las redes sociales no
existe la democratización de la comunicación, ya que el usuario elige que
contenidos seguir en sus redes, lo cual permiten que se instalen en el muro lo
mismo, debido a que no hay una diversidad de contenido de información.
Hay dos grandes motivaciones
que están detrás de dicha estrategia que son vaciar de contenido el escenario
discursivo o energizar a los propios para reforzar sus creencias. Es importante
aclarar que una estrategia de fake news no necesariamente es lo mismo que
hablar de noticias falsas, porque cuando hablamos de noticias falsas nos
referimos al contenido.
Dentro de este fenómeno
nos encontramos con los trolls quienes pueden ser voluntarios o no. Por lo tanto,
hay que saber la diferencia entre ellos. El primero escribe un twitter a fin de
obtener un beneficio económico, y dañar a alguien públicamente. El segundo se
convierte en tal cuando comparte o re twittea tal noticia creyéndolo como
verdadero.
Para este fin se tiene
en cuenta la activación selectiva que es el proceso mediante el cual prestamos
atención a usuarios y contenidos que son consistentes con nuestra cosmovisión.
La activación de cascada es el proceso de contenidos con los que acordamos para
que aparezcan en los muros de nuestros contactos. El hecho de publicar o
compartir mensajes en las redes sociales.
Al “activar”
determinadas publicaciones en los muros de nuestros amigos, modificamos las
frecuencias y la velocidad con la que esos contenidos circulan. Por lo tanto,
la activación de contenidos por parte de los usuarios propaga elementos de
encuadre que son distintos.
Elementos de encuadre
son la combinación de contenidos habituales en nuestros muros que realzan
aspectos de un evento mediático. Estos tres aspectos son fundamentales para
comprender las funciones de las fake news, la atención selectiva filtra el tipo
de información que recibimos.
La activación en cascada
comunica contenidos con los que acordamos y los elementos de encuadre conjugan
una interpretación del evento mediático que apoya o disputan la intención
comunicativa de cada grupo.
Las noticias falsas son un negocio. Por eso,
cada vez más se utilizan titulares llamativos. Así se comparten más veces por
las redes sociales y generan más ingresos para sus creadores
.

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