“A mí me dijeron que yo era la fundadora de todo esto y yo les dije yo no instauré nada. El único iniciador desde el cielo me está guiando”

“A mí me dijeron que yo era la fundadora de todo esto y yo les dije yo no instauré nada. El único iniciador desde el cielo me está guiando”

Angélica Díaz, presidenta de la O.N.G D.A.M.I, comunicó cómo se creó la iniciativa, cuáles son los valores que mantienen y qué es lo que la llevó a ella a dar todo por cada niño/a.



Por: Julieta Ibañez

En la calle Panamá 997, ubicado en la localidad de Guernica, se encuentra la Fundación D.A.M.I. La misma cuenta con papeles que lo avalan como un espacio legal de ayuda y asistencia comunitaria. En ella está integrada por los presidentes de la asociación, voluntarios y familias que participan.

Angélica contó que la O.N.G comenzó con el sueño de unos de sus hijos de 13 años, llamado Braían Damián Ortega. Él era un joven solidario, valiente, compañero, de buenos valores que no quería ver a los chicos en la calle, porque él decía que un niño en la calle era una delincuencia más, pero que esas personas no estaban en esa situación porque querían, sino que la misma sociedad los impulsaba a estar allí. Él estaba en contra del maltrato y la falta de acceso a la educación. En el barrio todos lo conocían como Dami, cuando lo veían se acercaban y recurrían a él si necesitaban algo.

Decía que como él todos tenían los mismos derechos de ser incluidos dentro de la sociedad y eso se lograda con estudio. La presidenta mencionó: “Yo decía que él estaba loco, hoy me doy cuenta que la que estaba mal era yo, porque Dami estaba en lo cierto”. Además agregó que hoy los padres piensan que estamos en la época de los cavernícolas que se los educa con palos y eso no es así, a los chicos se los forma con amor, disciplina, respeto y honestidad.

Un día como cualquier otro Dami recibió una inyección que terminó con su vida. Ya van a ser tres años de lo acontecido. “Yo no te puedo decir que fue por la misma causa que luchaba o simplemente un asesino con título quería terminar así con su vida", mencionó la mamá de Dami.

Angélica afirmó que él era alérgico a la Dipirona, muchos lo conocen como Novalgina, pero es la misma droga. Dami siempre tenía una cadena en el cuello y una pulserita en la muñeca que decía alérgico a esa sustancia.

Todo comenzó con un dolor de cabeza y, a causa de eso, lo llevaron al Hospital de Guernica, Cecilia Griedson, en dónde allí un doctor le inyectó la vacuna incorrecta. En menos de dos horas Dami falleció.

A raíz de la circunstancia, la presidenta de la fundación inició una causa judicial al profesional de la salud que lo atendió, pero como la justicia dice que los médicos pagan un seguro por si ellos se equivocan en el transcurso de su carrera, eso lo respaldó.

La vida de la familia Díaz cambio en un abrir y cerrar de ojos. “Yo lo tomo como un ángel que Dios me prestó por quince años para que nos de un ejemplo de vida”.

Antes de fallecer Braían la tomó a su madre de la mano y le pidió que cumpla su sueño de crear un espacio de asistencia para los más necesitados y así fue. La institución D.A.M.I hoy tiene inscripto a más de trescientos cincuenta chicos y chicas.
“A mí me dijeron que yo era la fundadora de todo esto y yo les dije yo no instauré nada. El único iniciador desde el cielo me está guiando”, mencionó la madre.

Gracias a cada pequeño, Angélica se llenó de amor para continuar y pudo fortalecerse para salir adelante. Ella llevó a cabo el propósito de Dami y comenzó a golpear puertas, a moverse para ayudar a familias necesitadas. En el que priorizó por la educación y derechos de los niños.

La ONG funciona como comedor y merendero. Se apoyan en el estilo de vida del taekwondo y realizan diversas actividades. La misma cuenta con voluntarios que ayudan y brindan sus conocimientos para que los jóvenes encuentren en contención y apoyo en sus estudios.

Angélica hizo referencia que en la actualidad hay muchos chicos marginados, violentados, abusados y violados que tienen miedo de hablar porque no tienen una persona a su lado de confianza. Es así que considera que el amor es la base fundamental de contención para generar apoyo y seguridad.

Después de un tiempo, ella entendió que Dami quería que se llame la institución así porque sus siglas llevarían un mensaje clave: Donar, Amor, Mejorar, Infancia.
“Cuando el amor llega a tu vida ayudar es algo que nace naturalmente”. Los jóvenes apenas la ven a Angélica la abrazan y la consideran como su segunda madre.

La fundación cuenta con un número de WhatsApp para quienes quieran brindar una ayuda de amor 1161902485, un mail: ongfundación_dami@hotmail.com y un Facebook: Dami Donar.

Aunque el tiempo y los días pasen, sin dudas, Dami vivirá por siempre. La historia de lucha continuará.

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